Fue CONADIS quien me llevo a la casa donde encontraría mi recuperación general. Nunca pensé recuerdo haber llegado a la casa hogar, casa transitoria para personas de provincia pero yo siendo de la capital, fui aceptado y rápidamente ubicado en un cuarto con otros hermanos que pasaban seguramente suerte parecida, siendo también personas de diferentes costumbres ya qué venían de distintos lugares.

Me di cuenta que la frecuencia con que se rezaba en el hogar es de gran utilidad, de la misma forma la cantidad de cantos eclesiales que reviven mi niñez.

Casa hogar Santo Toribio de Mogrovejo, tiene como directora a la madre Dilce de la congregación de la Ministras de los enfermos de San Camilo, junto con la madre Jacinta, la madre Teresa.

Benditas madres, que gracias a ellas he podido engordar un poco y mejorar el espíritu que Dios da con generosidad. De la misma manera conseguir casi seis meses de abstinencia al consumo del alcohol y la droga, que me tenía reventando y con que llene mi vida pasada.

Agradezco a la madre Dilce toda la ayuda recibida, y el apoyo de las madres y a las jóvenes que están en formación.

Gracias, a todos los que hicieron posible que yo me alejara de la droga y el alcohol y consiga estar sobrio y con muchas ganas de seguir viviendo.

Guillermo Alayza Arias