He venido a Lima en busca del padre Nolberto Aguilar y por medio del padre conocimos a madre Dilce, madre Jacinta, madre Teresinha y nos trajo a la Casa Hogar. Las madres nos apoyaron con hospedaje y comida, a veces y en oportunidades con dinero.

He traído a mi cuñado porque esta delicado del riñón y ha sido derivado al hospital Loayza.

Antes del desayuno, oramos y luego nos vamos a apoyar en los quehaceres del hogar. Nos sentimos tan felices. Al igual en la hora del almuerzo, damos gracias al Señor por el alimento. Pero antes del almuerzo rezamos el santo rosario e igualmente en la cena. Y nos sentimos muy contentos, encontramos mucho cariño en la Casa Hogar y una paz en nuestro interior porque allí estamos más cerca con nuestro señor Jesús que nos bendice porque el es nuestro refugio y la razón de vivir.

En este Hogar se hospedan amigos de distintas provincias que vienen a ser hospitalizados en distintos hospitales de Lima.

Ruego a Dios que ilumine a nuestras madrecitas que son tan buenas con nosotros. Recibimos charlas y consejos. También nos apoyan con ropa. Nos llevan en grupo a misa de los domingos y nosotros nos sentimos muy felices como si fuéramos familiares de nuestras madrecitas. Nuestro dormitorio se llama San Camilo de Lellis.

Rogando a Dios todo poderoso que las colme de bendiciones a nuestras madrecitas porque de nuestro señor Jesucristo dependemos y sin El no somos nada.

Se despiden su amiga que los quiere mucho.

Teresa de Jesús Atoche Valdez